Eric A. Hanushek, profesor de la Universidad de Stanford(EEUU), comparte muchas cosas con el filósofo españolJosé Antonio Marina. Los dos coinciden, por ejemplo, en que los docentes tienen que ser evaluados e incentivados en función de los resultados que obtengan. También defienden ambos que hay que cambiar la función pública para dar más “flexibilidad” al sistema de contrataciones.

Tras intervenir en la Cumbre Mundial de la Educación en Doha (Qatar), este economista estadounidense -uno de los académicos más reconocidos del mundo en asuntos de educación- arremete contra los funcionarios españolesdurante una entrevista a EL MUNDO. “No te puedes quedar apalancado toda la vida en un trabajo”, expresa. Opina que en España “tiene que cambiar” la normativa laboral, porque “es muy rígida”, y que, si no se modifica, se “debe trasladar a los malos profesores a otros trabajos de la escuela”. No le tiene miedo a los sindicatos.

En Finlandia, como uno de los sistemas educativos más exitosos del mundo, los profesores son reclutados de entre los alumnos con expediente más brillante, algo que no ocurre en España. ¿Qué necesitamos, en su opinión, para producir buenos docentes?

Ésta pregunta se la hacen mucho los investigadores y todos los intentos para describir las características de un buen profesor han fracasado. No sabemos cómo fabricar un buen profesor pero sí sabemos cómo seleccionar y cómo distinguir a los buenos de los malos profesores. El problema es que es nadie quiere hacer mucho al respecto ni tomar decisiones porque esto conlleva repercusiones laborales muy crudas. Pero los costes de no hacerlo son muy elevados para cada estudiante y para el conjunto de la sociedad española. Es muy duro que no haya buenos profesores. El país tiene que cambiar la legislación laboral para que le sea más fácil tomar decisiones. Y, si decide que no puede hacerlo, entonces tiene que buscar las vías para trasladar a los malos profesores a otros trabajos de la escuela.

Los sindicatos le van a matar…

Lo sé. [Se ríe] Son amigos míos.

¿Qué tipo de trabajos harían los malos profesores?

Podrían ser buenos consejeros o tutores. Lo que no puedes es quedarte apalancado toda la vida en un trabajo. En EEUU, la gente cambia de empleo con regularidad. La regulación laboral española lo hace muy difícil. Están estancados ahí, incluso si no les gusta, y no ven fácil poder irse a otro sitio.

¿Cómo cambiaría la regulación laboral española?

Es muy rígida y no recompensa a los buenos profesores. Pero pasa igual en otras profesiones, en donde también hay restricciones.

¿Hay que evaluar a los docentes e incentivarlos en función de sus resultados? ¿Es partidario de los rankings?

España no evalúa a los profesores, pero las familias saben perfectamente cuándo un profesor está haciendo un buen trabajo. Y nadie hace nada. Los rankings están bien, vivimos en un mundo competitivo y tenemos que saber cómo lo estamos haciendo.

¿Cómo afecta a los resultados si la clase tiene un mayor o menor número de alumnos?

Las evidencias dicen que no tiene tanta importancia. La calidad del profesorado es mucho más importante que la ratio de alumnos. Los malos profesores no pueden ni con una clase pequeña. Reducir el tamaño de las clases es muy caro y ese dinero se puede emplear mejor en otras cosas, como en tener mejores profesores.

¿La calidad de la enseñanza está relacionada con el crecimiento económico?

Totalmente. Ésta es una de las cuestiones que pienso que son importantes para debatir en España. Hay una relación muy estrecha entre el nivel de los estudiantes y el crecimiento económico. Mejorar la escuelas tiene un impacto muy grande en la economía. Los que toman decisiones deberían actuar más en consecuencia con esto.

¿Sabe que en España la mitad de los jóvenes está en paro y somos uno de los países de la OCDE con mayor porcentaje de ‘ninis’ (chicos y chicas que ni estudian ni trabajan)?

Sí, es terrible. Tenían trabajo en la construcción pero llegó la crisis, en 2008, y lo perdieron sin tener ninguna cualificación. Aún no entiendo cómo no hay más altercados. Estuve en Madrid y no vi a la gente protestando por las esquinas. Es incomprensible que haya un 50% de paro juvenil.

Una de las grandes conclusiones a las que ha llegado la mayoría de los expertos educativos reunidos en Qatar es que necesitamos más colaboración entre el mundo laboral y la escuela. ¿Está de acuerdo con esto?

Creo que sí, puede ayudar. Pero tiendo a pensar que la escuela tiene que ofrecer competencias educativas básicas que no sean muy específicas para el mercado laboral. Los empleadores suelen querer que la escuela haga todo el trabajo de formación. Pero, si preparas a alguien para trabajar como secretaria y en el futuro no hay secretarias, ¿de qué sirve? No puedes intentar predecir qué profesiones concretas va a haber en el futuro, pero les puedes enseñar a aprender.

¿Qué le parece que la reforma educativa española reduzca la importancia de la Filosofía a costa de poner más Matemáticas y Lengua?

Sabemos que las Matemáticas y la Lengua son extraordinariamente importantes, pero esto no significa que debas eliminar la Filosofía o las Artes, porque forman parte de la cultura española.

¿Es partidario de los deberes? Los padres españoles se quejan mucho de que los profesores ponen demasiada tarea a sus hijos…

Es difícil hablar de los deberes en abstracto. Lo que es verdad es que la gente debe darse cuenta de lo valioso que es el aprendizaje y, en tanto que los deberes ayudan a la formación, nadie puede negarse. A todo el mundo le gustaría aprender sin que le costará trabajo, pero eso es imposible. Padres y estudiantes tienen que ver las cosas con perspectiva, porque lo que hacen en la escuela les va a acompañar toda su vida.

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