educarHay frases de aprobación, otras de rechazo.
Las palabras de las personas que amamos tienen efectos sobre nosotros.
Por ello me gustaría compartir algunas que no deberíamos de decir:
1.- Etiquetar usando las palabras “malo” y el verbo “ser”. La palabra “malo” es tan ambigua y tan poco concreta que abarca mucho y no ayuda al niño o a la niña a saber que tendría que cambiar. Por otro lado, el verbo “ser” marca una posición “estable”, difícilmente cambiable. Reflexionemos lo diferentes que son las siguientes frases: “eres malo” o “lo que has hecho ahora esta mal”.
2.- Comparar entre si a hermanos o comparar con algún amigo.

Hay algunas pautas que pueden ayudar en el día a día:
A.- cuando un niño comience a portarse mal conviene, antes de ir dejando pasar el tiempo y empezar nosotros como padres a cansarnos, poner o recordar las normas y los limites.
B.- no utilicemos etiquetas para definir todo lo que somos en solo unas palabras. No neguemos la posibilidad de cambiar, de transformarse.
C.- descalificar, utilizar adjetivos negativos.
D.- hacer memoria: tambien nosotros fuimos pequeños y tuvimos conflictos con nuestros padres. Recordemos que cosas podíamos oír que no nos gustaba y nos hacia daño. No lo repitamos.

Siempre que se consigue intervenir, relacionarnos con ellos de una manera adecuada, favorece la comunicación. Los limites y las normas deben estar definidas y claras ANTES de que empiece el problema.

Feliz semana.

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