Familia y Cole

Todos los que tenemos contacto con niños sabemos que funcionan muy bien con rutinas y que lo contrario, los continuos cambios de ritmo, les perjudican.

En todo lo que conlleva la vida escolar, aprendizaje, convivencia y conducta, ocurre lo mismo: los niños funcionan mejor cuando hay un ritmo constante, cuando todo el centro, incluidos los profesores, funcionan a un mismo compás. Es lo que podríamos llamar “La ley del tambor“.

Ver la entrada original 425 palabras más

Anuncios